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Distinciones Entre las Tipologías Eneagrámicas
A continuación encontrarán un gráfico que establece distinciones entre los tipos, 36 tipologías en total. Cada par detalla las características compartidas o en que se parecen, seguido por la clave para distinguir o diferenciar cada uno de los pares.
Haga un clic en el cuadro del par que está considerando. Haga un clic en "Volver al inicio de la página" para volver al gráfico.
Tipologías Uno y Dos
Perfeccionistas y Dadores se parecen ya que ambos tipos valoran mucho el dar, concentran su intensa energía en el progreso y el bienestar de otras personas y saben que le conviene a sus seres cercanos. Ambos tipos tienden a suprimir o reprimir sus deseos y necesidades. Son diferentes en tanto los Perfeccionistas se concentran en las necesidades de los demás, basándose en sus propios valores o criterios, mientras que los Dadores se concentran en las necesidades de los demás alterando su presentación externa para hacerlos felices. Si bien ambas tipologías se esfuerzan por lograr una autosuficiencia e independencia el Dador enfoca su energía en las relaciones interpersonales y suele encontrarse, a menudo, demasiado conectado y hasta indispensable para con los demás.
Tipologías Uno y Tres
Los tipos Perfeccionista y Realizador son parecidos ya que ambos se dedican al logro de sus objetivos y a la conquista del éxito.
La diferencia radica en que los Perfeccionistas tienden a sentirse acosados por los valores elevados de su crítico interno, que los motiva a hacer lo correcto según la voz de su crítico. En cambio, los Realizadores están mas impulsados a cambiar su enfoque, y hasta tomar atajos si es necesario, y ser reconocidos por sus logros y sus éxitos.
Tipologías Uno y Cuatro
Los Perfeccionistas y los Románticos comparten algunos rasgos de personalidad ya que el Perfeccionista es el punto de seguridad del Romántico, y el Romántico es el punto de estrés del Perfeccionista. Ambas tipologías expresan idealismo, intensidad, sensibilidad, integridad, autenticidad, remordimiento e interés por mejorar. El Perfeccionista se siente desanimado e incapaz cuando está estresado. El Romántico se siente capaz de expresar un idealismo crítico y exigir perfección o exactitud cuando se siente seguro.
Se diferencian en tanto el idealismo del Perfeccionista apunta al comportamiento correcto y a que “todo salga perfecto” mientras que el idealismo del Romántico gira en torno a las posibilidades de gratificación final. Además, los Perfeccionistas suelen ser auto controlados, reprimiendo sus deseos personales, mientras que los Románticos experimentan intensos anhelos y deseos que pueden llegar a un encierro y absorción en sí mismos.
Tipologías Uno y Cinco
Perfeccionistas y Observadores pueden considerarse parecidos ya que ambos son intelectuales y tienden a retraerse o replegarse dentro de sí mismos en su afán de entender y buscar soluciones.
Sin embargo, los Perfeccionistas poseen una gran intensidad, reprimen sus deseos y, tratan a toda costa de mejorarse ellos y mejorar a los demás. Los Observadores, en cambio toman distancia y se separan de sus sentimientos para protegerse de ser invadidos y para conservar energía.
Tipologías Uno y Seis
Los Perfeccionistas y los Escépticos leales se pueden considerar parecidos ya que ambos tienden a ejercer un alto nivel de vigilancia, se ponen nerviosos, preocupados y absortos cuando desean solucionar o entender mejor lo que está pasando.
Lo que diferencia a estos dos tipos parecidos es que el Escéptico leal, al dudar, trata de establecer lo que podría llegar a fallar, que es lo peor que podría suceder y como lograr un cierto grado de seguridad y certeza. Los Perfeccionistas, al juzgar y comparar, tratan de entender que hacer para prevenir errores, corregir lo que está equivocado y como hacer para evitar la auto crítica y la critíca de los demás.
Tipologías Uno y Siete
Perfeccionistas y Epicúreos poseen algunos rasgos en común ya que el Perfeccionista es el punto de estrés del Epicúreo, y el Epicúreo es el punto de seguridad del Perfeccionista. Ambos son idealistas que desean un mundo mejor, expresan intensidad, desean prestar ayuda y valoran la independencia. Cuando se siente seguro, el Perfeccionista suele liberarse de sus sentimientos de responsabilidad y relajarse en el placer, la alegría y sus deseos personales. Cuando está estresado, el Epicúreo tiende a ser muy crítico, exigente y resuelto.
Sin embargo, existen diferencias. Los Perfeccionistas no buscan el placer y son austeros mientras que los Epicúreos son buscadores de placeres y hasta hedonistas. Los Perfeccionistas son personas serias, controladas y suelen limitar sus deseos. Los Epicúreos, en cambio, son expansivos, amantes de la diversión y desdeñan las limitaciones.
Tipologías Uno y Ocho
Los Perfeccionistas y los Protectores se parecen ya que ambos tienen como centro de inteligencia primaria el cuerpo y valoran muchísimo la rectitud, la justicia, la verdad y la imparcialidad.
Sin embargo, los Protectores presentan su verdad y expresan su rabia con franqueza, y pasan del impulso a la acción fácilmente. Los Perfeccionistas, en cambio, reprimen su enojo y sus impulsos, guardando resentimiento y tensión hasta que su alto sentido de corrección hace que la ira finalmente desborde.
Tipologías Uno y Nueve
Los Perfeccionistas y los Mediadores se parecen porque son alas entre sí, y al tener su centro de inteligencia primaria en el cuerpo comparten algunos rasgos de personalidad. Olvidan o reprimen con facilidad sus necesidades y deseos. Valoran la estabilidad, la organización y la rutina, y trabajan mucho por los demás, con solicitud y preocupación por la armonía.
Sin embargo, el Perfeccionista se aferra a sus posiciones y criterios, muchas veces con rigidez, deseando que los demás cambien, mientras que el Mediador se adapta y acomoda fácilmente a la posición del otro, a menudo perdiendo de vista la suya. Mientras el Perfeccionista vive tensionado y urge el cambio, el Mediador se aviene a los demás y se adapta a las exigencias y a los deseos de los otros.
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Tipologías Dos y Tres
El Dador y el Realizador se parecen porque son alas entre sí, y dado que ambos tienen el centro de inteligencia primaria en el corazón, comparten ciertos rasgos de personalidad. Ambos tipos son personas activas, generan energía, y están orientadas a la realización y a ayudar a los demás. Son personas efusivas, prácticas, buscan aprobación y suelen alterar su presentación para acomodarse a la imagen requerida.
Sin embargo, los Dadores se concentran en las relaciones interpersonales y en los sentimientos y necesidades de los demás. En cambio, los Realizadores dejan de lado los sentimientos y suelen concentrar la atención en trabajos y en objetivos y en ser reconocidos por sus logros.
Tipologías Dos y Cuatro
Los Dadores y los Románticos comparten algunos rasgos de personalidad debido a que el Dador es el punto de estrés del Romántico, y el Romántico es el punto de seguridad del Dador; y los dos, al pertenecer primariamente al centro de inteligencia del corazón están muy conectados con sus emociones. Ambos tipos son sensibles, con orientación a las relaciones interpersonales, serviciales y muy emotivos. Tienen en común una vena romántica, y les preocupa la imagen que presentan. El Dador cuando se siente seguro, se repliega más en su interior, se orienta hacia sí mismo, se pone nostálgico y despliega su creatividad. La persona del tipo Romántico, cuando está estresada, es mas complaciente, generosa, con orientación al mundo externo y más centrada en los demás.
Se diferencian en tanto que los Dadores enfocan su energía hacia afuera y toman como referencia a los demás. Centran la atención en las necesidades de los otros con energía activa, y alteran todo lo que sea necesario para satisfacer necesidades ajenas. Los Románticos, en cambio, se toman a sí mismos como referencia y enfocan su energía hacia adentro. Centran su atención en ser únicos y especiales, buscan su autenticidad y tienden a experimentar sensaciones de estar “bajoneados” y de sentirse deficientes.
Tipologías Dos y Cinco
Dadores y Observadores pueden llegar a considerarse parecidos en ciertas ocasiones, ya que ambos son sensibles a las exigencias de los demás, especialmente si son personas cercanas e importantes para ellos. Además, ambos son muy generosos y tienden a desatender a sus propios sentimientos.
Por otro lado, en los Observadores, los períodos de dar y reaccionar a las peticiones de los demás son intermitentes, alternando con otros períodos de alejamiento y desconexión del entorno, para poder recargarse y proteger sus límites personales. Los Dadores pueden mantener el estado de “dar”, avanzando y conectándose con los demás y satisfaciendo necesidades ajenas, muchas veces perdiendo, en este proceso, sus límites personales.
Tipologías Dos y Seis
El Dador y el Escéptico Leal se consideran similares ya que ambos pueden ser simpáticos, amistosos, inquietos, sensibles a los demás, seductores y encantadores y deferentes con sus propias necesidades. (esto vale especialmente para el Seis Fóbico que tiende más a acomodarse a los demás).
Sin embargo, los Dadores actúan con energía, centrando la atención en las necesidades de aquellas personas que son importantes para ellos, y a veces se convierten en personas indispensables mientras que los Escépticos se refrenan un poco, recelosos, dudando de sí mismos y de los demás y desdeñan ser indispensables. Complacen a los demás con el objetivo de lograr certeza y seguridad y no para sentirse valiosos. Los Dadores, por el contrario, invierten en el acto de dar para poder así sustentar su identidad personal.
Tipologías Dos y Siete
Los Dadores y los Epicúreos se pueden considerar parecidos porque ambos son activos, animados, energéticos, encantadores, seductores, amistosos y selectivos en las relaciones, y desean caerle bien a la gente.
Se diferencian en tanto que los Epicúreos se mantienen independientes, orientados principalmente hacia sí mismos, a lo que les gusta, desean o necesitan mientras que los Dadores se acercan a los demás orientados principalmente por lo que los demás gustan, desean o necesitan. Epicúreos se dejan llevar con facilidad por sus propios intereses intelectuales a diferencia de los Dadores, que se adaptan para satisfacer las necesidades emocionales de los demás.
Tipologias Dos y Ocho
El Dador y el Protector tienen algunos rasgos en común ya que el Dador es el punto de seguridad para el Protector, y el Protector es el punto de estrés del Dador. Ambos tipos manifiestan una energía activa, firmeza, intromisión, generosidad, actitud protectora hacia los demás, y les atrae el poder. Cuando está estresado, el Dador es más franco y energético, expresa fácilmente la rabia y esta resuelto a que los demás sepan lo que el necesita. Cuando se siente seguro, el Protector anda con su corazón abierto, puede expresar sentimientos de ternura y de sensibilidad hacia los demás.
Sin embargo, los Dadores emplean su energía activa para acercarse a los demás con una intensa sensibilidad por sus sentimientos, alteran su presentación para complacer y reprimen sus necesidades. Los Protectores, en cambio, emplean su vigor para actuar energéticamente de un modo que intimida a los demás, haciendo valer su posición, sus deseos y sus necesidades.
Tipologías Dos y Nueve
Los Dadores y los Mediadores se parecen porque comparten la característica de complacer y satisfacer los deseos y las necesidades de los demás, orientados hacia las exigencias que se les imponen, y olvidando sus propias necesidades y prioridades.
Las diferencias más importantes se basan en que los Dadores son más activos en concentrar su atención y energía en lo que los otros necesitan, y llegan a alterarse o cambiarse para satisfacer dichas necesidades. En cambio, los Mediadores son más reactivos, se dejan llevar por las exigencias o necesidades ajenas. Tienden a armonizar con los demás y disipar su energía para que todo resulte cómodo sin tener que alterar su propia imagen.
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Tipologías Tres y Cuatro
Los Realizadores y los Románticos se parecen porque son alas entre sí, y al ser tipologías que tienen su centro de inteligencia principal en el corazón, comparten algunos rasgos de personalidad. A ambos les importa mucho la aprobación, el reconocimiento y mantener la imagen. Son intensos, competitivos, inventivos, y poseen una gran capacidad creativa.
Se diferencian en tanto que los Realizadores tienen una orientación emprendedora hacia sus objetivos, lo que los obliga a suspender sus sentimientos y a alterar su presentación mientras que a los Románticos les cuesta mantener una dirección constante hacia sus objetivos, debido a sentimientos cambiantes y profundos creados por una constante preocupación por conectarse y relacionarse con lo que los rodea.
Tipologías Tres y Cinco
Los Realizadores y los Observadores se pueden considerar parecidos en tanto tienden a orientarse hacia tareas, actividades, completar proyectos, y, al mismo tiempo se distancian o distancian o suspenden sus propios sentimientos sus propios sentimientos para que estos no produzcan una excesiva influencia.
Sin embargo, los Observadores son muy intelectuales, tienen rachas de actividad y energía, alternadas por períodos marcados por retraimiento, en los que recargan la energía y recapacitan a cerca de los hechos ocurridos. Para los Realizadores, en cambio, la actividad es mucho mas continuada, viven con el motor en marcha, con energía emprendedora y preocupados por dar una buena imagen.
Tipologías Tres y Seis
Los Realizadores y los Escépticos comparten ciertos rasgos de personalidad ya que el Realizado es el punto de estrés del Escéptico leal y el Escéptico leal es el punto de seguridad del Realizador. Tanto los Tres como los Seis son personas atractivas, prácticas, muy activas y trabajadoras. Cuando se siente seguro, el Realizador hace más preguntas, reflexiona y confía en que los demás podrán realizar lo que hay que hacer. Cuando está estresado, el Escéptico leal entra en acción, se preocupa por su imagen y apremia para que se cumplan sus objetivos.
Se diferencian en tanto que el Escéptico leal necesita que se lo movilice para actuar, superando escollos y dudas, mientras que el Realizador no pierde de vista el objetivo con energía avasallante y activa. El Realizador se siente a gusto con el éxito, los elogios y el reconocimiento, a diferencia del Escéptico leal que se siente incómodo con todo esto que, por cierto, le genera duda.
Tipologías Tres y Siete
El Realizador y el Epicúreo pueden considerarse parecidos ya que ambos son activos, poseen firmeza, animosos, orientados a la actividad y suelen sobrecargarse de trabajo. Ambos tienden a evitar sentimientos negativos.
Se diferencian en tanto los Epicúreos centran su atención de una manera natural en sus placeres e intereses, y se sienten con una especie de derecho personal, o merecedores de mantener sus opciones abiertas. Los Realizadores, en cambio, se sienten impulsados a triunfar para mantener su buena imagen y obtener aprobación externa por lo que realizan; solo así pueden sostener su auto valoración.
Tipologías Tres y Ocho
Los tipos Realizador y Protector se pueden considerar parecidos porque ambos afirman su personalidad, son resueltos, orientados a la acción y al logro del objetivo, y están dispuestos a tomar el mando. También irradian eficiencia, seguridad en sí mismos y, sin darse cuenta, podrían pasar por encima de quien se interponga en su camino.
Sin embargo, el Realizador es capaz de cambiar de rumbo, modificar el comportamiento casi como un camaleón, con el fin de lograr sus objetivos. El Protector en cambio, se aferra a una posición, se enfrenta y expresa su rabia con franqueza y facilidad. En el Realizador, la rabia surge principalmente cuando se siente obstaculizado para alcanzar su objetivo.
Tipologías Tres y Nueve
Los Realizadores y los Mediadores comparten algunos rasgos de personalidad, puesto que el Realizador es el punto de seguridad del Mediador y el Mediador es el punto de estrés del Realizador. Las personas de ambos tipos son atractivas, prácticas, afables (les gusta caer bien) y competentes. Pero dependen del apoyo y la aprobación externos. Cuando está estresado, el Realizador es más propenso a desviar la atención a tareas secundarias y dejar de lado sus proyectos e imagen. Cuando se siente seguro, el Mediador se centra en sus propios objetivos, es más eficiente y se preocupa más por la imagen que proyecta.
Lo que diferencia a estos tipos es que el Realizador es más rápido y eficiente, se concentra en lograr objetivos y se impacienta cuando encuentra obstáculos en el camino. El Mediador, en cambio, es más lento, reacciona a las opiniones y demandas de los demás, y reemplaza sus objetivos por los objetivos y planes de los otros.
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Tipologías Cuatro y Cinco
Los Tipos Romántico y Observador se parecen porque, al ser alas entre sí, tienen algunos rasgos de personalidad comunes. Las personas de ambos tipos tienden a ser analíticas, introspectivas, sensibles y tímidas (aunque dan la impresión de sentirse superiores). Según sea la cantidad de influencia de sus alas, algunos Románticos parecen más desconectados y algunos observadores más conectados con sus sentimientos.
Sin embargo, los Románticos son el tipo más sensible y emocional, y les cuesta mantener sus límites personales. Los Observadores, en cambio, son el tipo más indiferente, desean menos y se mantienen más independientes y con límites personales mas claros.
Tipologías Cuatro y Seis
Los Románticos y los antifobicos Escépticos Leales se pueden llegar a parecer en tanto tienden a llevar la contra, a cuestionar situaciones y exagerarlas, se oponen a la autoridad, se arriesgan, quebrantan normas, desafían los peligros y tienen épocas en que dudan de si mismos.
Mientras el Escéptico Leal no quiere quedarse atrapado en sentimientos o anhelos, el Romántico se siente atraído por ellos; el Cuatro es expansivo y desea sentir y ser influido por las emociones. Además, el Escéptico Leal indaga lo que podría ir mal para evitarlo o desafiarlo, mientras el Romántico busca aquello está ausente y que podría ser gratificante.
Tipologías Cuatro y Siete
Los Románticos y los Epicúreos son parecidos en tanto ambos poseen intensidad, son idealistas y desean que la vida esté colmada de aventuras y sea muy estimulante. Ambos tipos enfocan la vida con la atención puesta en lo que desean, piensan y sienten.
Sin embargo, los Epicúreos son el tipo más animado y amante del placer, y evitan el dolor y los sentimientos negativos en la medida de sus posibilidades, mientras que los Románticos son todo lo contrario, tienden a caer en estados de melancolía y en la profundidad de las emociones, y aceptan el dolor como parte de la vida.
Tipologías Cuatro y Ocho
Los Románticos y los Protectores se parecen ya que ambos manifiestan intensidad, profundidad y franqueza de expresión (incluso extravagancia), gran energía o emoción, deseo de autenticidad y tendencia al riesgo, la impulsividad y la oposición.
Los Románticos se sumergen con profundidad en sus sentimientos, lo que suele hacerlos caer en la inacción y en la pérdida de rumbo, mientras que los Protectores dominan sus sentimientos y perseveran en la acción con gran energía.
Tipologías Cuatro y Nueve
Los Románticos y los Mediadores se parecen ya que ambos están orientados a las relaciones inter personales, son cariñosos y se compenetran con los sentimientos de los demás. Ambos pueden sumirse en sus circunstancias, sentirse incapaces, autorreprocharse y perder el impulso para actuar.
Se diferencian en tanto los Mediadores se orientan hacia los demás, armonizan, les gusta que la vida sea estable para sentirse cómodos y evitar el conflicto. Los Románticos, por el contrario, están orientados hacia sí mismos, les gusta ser únicos y especiales, y están dispuestos a llegar a extremos o sentir emociones profundas para sentir la vitalidad y la fuerza de la vida.
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Tipologías Cinco y Seis
El Observador y el Escéptico leal se parecen porque son alas entre sí, y al tener el centro principal de inteligencia en la mente comparten ciertos rasgos de personalidad. Ambos tienden a ser analíticos, reflexivos, cautelosos, retraídos (especialmente el Seis Fóbico) y titubeantes en el momento de actuar.
Se diferencian en tanto que los Observadores se separan de sus sentimientos o los reprimen, tienden a compartamentalizar las circunstancias y suelen retardar sus reacciones, mientras que los Escépticos leales responden de inmediato a las circunstancias, muchas veces con intensidad y temor, y exageran el peligro de las situaciones a las que reaccionan.
Tipologías Cinco y Siete
Los Observadores y los Epicúreos tienen ciertos rasgos en común ya que el Observador es el punto de seguridad del Epicúreo, y el Epicúreo es el punto de estrés del Observador, y ambos tienen el centro de inteligencia principal en la mente. Ambos son seguros de sí mismos, independientes, inventivos, están bien informados y les encanta el mundo de las ideas. Cuando está estresado, el Cinco es más extrovertido, sociable, activo y orientado hacia las múltiples opciones. Cuando se siente seguro, el Siete es más introvertido, solitario, observador y se recluye en su interior.
Se diferencian en tanto que el Observador evita la intensidad de los sentimientos, reprime sus deseos y necesidades, simplifica la vida y se retrae para proteger sus límites. El Epicúreo, en cambio, busca activamente los aspectos positivos, expresa sus deseos y necesidades, se muestra expansivo, se sobrecarga y desdeña las limitaciones.
Tipologías Cinco y Ocho
Los Observadores y los Protectores comparten ciertos rasgos de personalidad ya que el Observador es el punto de estrés del Protector y el Protector es el punto de seguridad del Observador. Ambas tipologías valoran el respeto y la verdad, se resisten al control, tienden a mostrarse posesivos con respecto al espacio y a los recursos principales, y son curiosos. Cuando se siente seguro, el Observador es más extrovertido, se relaciona más y expresa sus deseos, sus sentimientos y su rabia. El Protector estresado se retrae, se refrena más y se vuelve más reflexivo.
Sin embargo, por lo general, el Observador es el tipo energético más retraído, contenido y mesurado; conserva su energía, reduce sus necesidades y así siempre piensa antes de actuar. El protector, por lo contrario, es el tipo energético más expansivo, expresivo y excesivo; el Ocho expande su energía, expresa francamente sus deseos y su rabia, y, a menudo, actúa antes de pensar.
Tipologías Cinco y Nueve
Los Observadores y los Mediadores se pueden considerar tipos parecidos ya que ambos tienden a ser retraídos e introvertidos, considerados, discretos e incluso parecen invisibles; ambos se repliegan o se resisten a dejarse influir excesivamente por el entorno.
La diferencia reside en que los Observadores, habitualmente, toman distancia y se separan de los demás y hacen valer sus límites para poder protegerse mientras que los Mediadores son los que poseen la menor capacidad para separase de los demás, ya que habitualmente se mezclan y armonizan con su entorno. Tienden a estar de acuerdo con los demás para llevar una vida armoniosa y cómoda.
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Tipologías Seis y Siete
Los Escépticos leales y los Epicúreos se parecen porque son alas entre sí y, al tener el centro de inteligencia primario en la mente, comparten algunos rasgos de personalidad. Ambos poseen rapidez mental, suelen ser muy ingeniosos, analíticos e imaginativos, con la capacidad de relacionar y encontrar puntos comunes entre ideas diversas.
Se diferencian en tanto que el Escéptico leal da un giro negativo a las experiencias, notando escollos e imaginando las peores posibilidades, mientras que los Epicúreos dan un giro positivo a sus experiencias y planean la búsqueda de múltiples opciones positivas. Al Escéptico leal le gustan y lo tranquilizan los límites claros y la presencia de cierta certeza. El Epicúreo detesta las limitaciones y desea expandir sus opciones. El placer y los deseos personales son secundarios para el Escéptico leal a diferencia del Epicúreo que los considera elementos primordiales.
Tipologías Seis y Ocho
Los antifóbicos Escépticos leales y los Protectores se parecen en tanto que ambos pueden ser agresivos, saben desafiar o confrontar a personas o situaciones. Ambos pueden parecer osados, que no le temen a nada, y suelen luchar por las causas que eligen. Comparten la creencia de que vivimos en un mundo hostil que no es digno de confianza alguna.
La diferencia se manifiesta en la manera en que actúan estas dos tipologías. El Escéptico leal suele tener momentos de miedo o vacilación antes de actuar, exagerando los peligros y, a veces, cediendo al apremio de las dudas e interrogantes que le surgen. El Protector, por lo contrario, reacciona instintivamente, actúa sin vacilar, restando importancia o negando los peligros y manténiendose fuerte mientras trata de negar su propia vulnerabilidad.
Tipogías Seis y Nueve
Estos dos tipos eneagrámicos comparten algunos rasgos de su personalidad ya que el Escéptico leal es el punto de estrés del Mediador y el Mediador es el punto de seguridad del Escéptico leal. Tanto los Mediadores como los Escépticos leales, en especial el fóbico, pueden ser agradables, tratan de acomodarse a los demás, amistosos, deseosos de complacer, modestos, sensibles y con un gran deseo de evitar conflictos. Cuando se siente seguro, el Escéptico leal está más tranquilo, relajado, y acepta la vida tal como es. El Mediador estresado se vuelve temeroso, dudoso y receloso.
Sin embargo, el Escéptico leal mantiene cierta distancia personal, y su punto de referencia es el peligro y lo que podría salir mal mientras que el Mediador toma como fuente de referencia a la gente que lo rodea, esta más atento a los demás y suele absorberse en los reclamos y pedidos que los demás depositan en él. El Mediador tiende a seguir los deseos de los otros antes de cuestionar o poner a prueba estos deseos ajenos, mientras que los Escépticos leales pondrán a prueba y cuestionarán antes de llegar a un acuerdo.
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Tipologías Siete y Ocho
Epicúreos y Protectores se parecen en tanto son alas entre sí y comparten ciertos rasgos en su personalidad. Ambos se hacen valer, expresan sus deseos y necesidades, tienen fe en su poder y sus capacidades, se resisten a las limitaciones y a los controles, y están orientados hacia el placer. Ambos poseen una gran cantidad de energía y poca fuerza moderadora interior.
Los Epicúreos evitan el dolor, buscan justificaciones y excusas cuando están en dificultades, huyen de los conflictos y se sumergen en la planificación del futuro. El Protector, en cambio, acepta el dolor, aborda las dificultades, enfrenta francamente los conflictos y vive principalmente en el presente.
Tipologías Siete y Nueve
Los Epicúreos y Mediadores pueden considerarse parecidos ya que ambos desean que la vida sea agradable y animada. Desean caer simpáticos y llevarse bien con los demás. Ambos evitan el conflicto.
Sin embargo, Epicúreos son más frenéticos y de ritmo acelerado mientras que el Mediador tiene un carácter mas templado y constante, más tranquilo y de ritmo más lento. El Epicúreo tiene una clara orientación hacia sí mismo, conoce y puede expresar sus propios deseos, proyectos y opiniones. El Mediador, por lo contrario, toma como punto de referencia a los demás, olvidando o postergando sus propios deseos, proyectos y opiniones.
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Tipologías Ocho y Nueve
Los Protectores y Mediadores se parecen ya que son alas entre si y al tener el centro de inteligencia principal en el cuerpo comparten ciertos rasgos de su personalidad. Ambos disfrutan de los placeres terrenales, responden con reacciones viscerales, buscan el confort y la comodidad. Ambos son amistosos y constantes. Ambos se desvían de las prioridades esenciales.
Las diferencias fundamentales radican en que los Protectores aceptan el conflicto e incluso la rabia mientras que los Mediadores lo evitan. El Protector es una persona decidida, se atiene a sus opiniones y las expresa y defiende mientras que los Mediadores se atienen a las opiniones y a los puntos de vista de los demás, y tienden a perder de vista sus propias opiniones y a olvidarse de su posición siguiendo las opiniones o posiciones de los demás. Mediadores son, por lo general, indecisos y suelen dejarse llevar por los otros con el fin de preservar la armonía y la comodidad.
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